“Croquetas ilegales” para denunciar el desperdicio de alimentos

Las croquetas son el símbolo de la campaña porque se elaboran a partir de productos ya elaborados.

La catalana Cristina Romero es la impulsora de esta iniciativa que ha logrado conseguir 225.000 firmas de apoyo a través de la plataforma de peticiones change.org.

El objeto de la petición es que se revise la ley de seguridad alimentaria y nutrición para que los excedentes de los comedores escolares puedan ser aprovechados por otras personas que necesiten comida.

Cristina denuncia que en los comedores escolares de nuestro país se desperdician a diario toneladas de comida. Aunque las cifras exactas se desconocen, un estudio del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente publicado en mayo de 2016 estima que “el volumen del desperdicio en los colegios de primaria oscila entre 60 y 100 gramos por alumno y comida, lo que equivale a decir que el volumen total en España es superior a los 10 millones de kilos al año”.

 

La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos,…

“La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. Esto pone a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el corazón de los sistemas y políticas alimentarias por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas. Defiende los intereses de, e incluye a, las futuras generaciones. Nos ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el comercio libre y corporativo y el régimen alimentario actual, y para encauzar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles y de pesca para que pasen a estar gestionados por los productores y productoras locales”. (Tomado de la Declaración de Nyéléni, 2007).

Resultado de imagen de la Declaración de Nyéléni, 2007